En la oración vigilia a la Inmaculada anoche en la parroquia de Santo Tomás , nos reunimos para fijarnos en ella, bendecirlos como dichosa, al mirar su belleza y avanzar en su imitación.
La obsequiamos con una flor blanca, la libre de pecado, una vela encendida, una caja vacía pera llena de besos, una jarra trasparente llena de agua porque fue llena de gracia, un frasco de perfume, un corazón grande porque es madre de Dios y madre nuestra, y óleos medicinales, porque es madre de misericordia.
Terminamos cantando, tantas cosas en la vida …


